Aerolíneas europeas piden retraso para objetivos ecológicos por falta de SAF
Los representantes de las compañías se reunieron para expresar la necesidad de una revisión de la normativa RefuelEU de la UE ante la falta de abastecimiento.
Las principales compañías aéreas europeas advirtieron a la Comisión Europea de la falta de suficiente combustible de aviación sostenible (SAF por sus siglas en inglés) para cumplir los objetivos fijados por la normativa europea.
“Estamos pagando precios muy altos y, sencillamente, no hay suficiente; ésa es la realidad”, afirmó Luis Gallego, Consejero Delegado de International Airlines Group (IAG), matriz de Iberia y British Airways. Gallego habló en nombre de Airlines for Europe (A4E), grupo del sector que representa a 17 compañías aéreas, entre ellas Lufthansa y Air France-KLM, en un acto celebrado en Bruselas, según informa Business Recorder.
El reglamento RefuelEU de la UE estipula que las aerolíneas que operan en el mercado único deben utilizar al menos un 2% de SAE en 2025, aumentando al 6% en 2030 y alcanzando el 70% en 2050. Sin embargo, las aerolíneas sostienen que no hay suficientes SAF en el mercado y que los productores están volviendo cada vez más a los combustibles fósiles.
El Consejero Delegado también citó un estudio de Boston Consulting que predice un déficit del 30% de SAF para 2030 en comparación con lo que exigirá la normativa de la UE.
A pesar de expresar su compromiso con la reducción de emisiones, Gallego subrayó que el negocio de la aviación debe seguir siendo “asequible y accesible para todos”. Lamentó que el SAF no sólo sea escaso, sino también entre tres y cinco veces más caro que el queroseno.
Además, las aerolíneas europeas advirtieron de que la región se está quedando rezagada debido a una normativa más estricta que en otras partes del mundo, que ha triplicado los costes operativos desde 2014.
Benjamin Smith, CEO de Air France-KLM, instó a la UE a conceder más derechos de emisión gratuitos a las aerolíneas en el marco del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE) y a evitar aplicar políticas ecológicas que favorezcan inadvertidamente a competidores no comunitarios.