La CSIRO inaugura una nueva hidrolinera renovable en Australia
La instalación, valorada en 2,5 millones de dólares, se utilizará para probar la tecnología emergente del hidrógeno y formar a la próxima generación en el uso de estaciones de hidrógeno.
La Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth (CSIRO por sus siglas en inglés), la agencia científica nacional de Australia, y el Centro Victoriano del Hidrógeno (VH2) de la Universidad Tecnológica de Swinburne han puesto en marcha una estación de repostaje de hidrógeno limpio de última generación.
Construida con el propósito de posibilitar la investigación del H2, la estación de repostaje, valorada en 2,5 millones de dólares, utiliza hidrógeno verde producido con electricidad procedente de fuentes renovables. Esto permite a los automóviles de H2 recorrer más de 600 km sin emisiones con el depósito lleno.
Situada en las instalaciones de CSIRO en Clayton (Victoria), la estación muestra la aplicación en el mundo real de este combustible alternativo y servirá para demostrar la utilidad del H2 para el transporte.
También se utilizará para probar la tecnología emergente del hidrógeno y formar a la próxima generación en el uso de las hidrolineras para garantizar que Australia siga siendo competitiva a escala internacional.
"El hidrógeno desempeña un papel fundamental en nuestra transición hacia las energías limpias, y proyectos de demostración como éste contribuyen a poner a prueba los aspectos técnicos, normativos y económicos de la infraestructura de repostaje de hidrógeno, además de apoyar la urgente formación y el desarrollo de mano de obra para este ecosistema energético del hidrógeno en expansión", declaró la profesora Karen Hapgood, Vicerrectora Adjunta de Investigación de la Universidad Tecnológica de Swinburne.
La estación de servicio puede generar hasta 20 kg de hidrógeno verde al día mediante electrólisis, y tiene una capacidad de almacenamiento de 80 kg, suficiente para más de 10 autos.