Los combustibles renovables podrían cubrir más de dos tercios de la demanda vial en Europa
Un estudio concluye que los combustibles renovables avanzados podrían desempeñar un papel clave en la descarbonización del transporte por carretera junto con la electrificación.
Los combustibles renovables avanzados podrían cubrir entre el 67% y el 107% de la demanda de combustible del transporte por carretera en la Unión Europea para 2040, según un estudio elaborado por el Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), el Centro Alemán de Investigación de Biomasa (DBFZ) y FREYBERGER Engineering, por encargo de BMW.
El informe, titulado “De la materia prima a la movilidad sin combustibles fósiles”, sostiene que la electrificación por sí sola no será suficiente para eliminar el uso de combustibles fósiles en el transporte vial europeo. Según sus autores, existe una mayor disponibilidad de materias primas para combustibles renovables de lo que suele reflejar el debate público.
Diversidad de materias primas más allá del HVO
“La diversidad es considerablemente mayor de lo que suele reflejarse en el discurso público”, señala el informe, indicando que el aceite de cocina usado, la materia prima más asociada al HVO en el debate público, representa solo el 1 % del espectro de materias primas disponibles. La madera secundaria y los residuos forestales (15,7%) y los residuos agrícolas (15,7%) son las categorías individuales más importantes en la combinación del escenario medio para 2030, seguidas por el estiércol (14,7%) y los cultivos no alimentarios (12,5%), mientras que la paja, los residuos municipales, la madera de tallo, los cultivos agroforestales y los cultivos de cobertura o intermedios constituyen el resto.
Deducciones y demanda competidora
El análisis descarta explícitamente los usos competidores. Se prevé que otros sectores industriales y otros modos de transporte absorban 149 Mtep del potencial de bioenergía en 2030, cifra que aumentará a 188 Mtep en 2035 y a 228 Mtep en 2040, una deducción que reduce la cuota “efectiva” del potencial disponible del 61% a tan solo el 31 % en el escenario alto para 2040, y del 49 % al 21 % en el escenario intermedio.
Dos vías de conversión
El estudio modela la producción de combustible a través de tres vías principales: HVO/HEFA para materias primas derivadas del petróleo, metanol a gasolina (MtG) para una producción rica en nafta y metanol a X (MtX) para destilados medios, basándose en los datos operativos de la planta piloto bioliq® del KIT. Un escenario “Max-Middle-Distillate” produce entre 43 y 73 Mtep (estimación media) y entre 113 y 117 Mtep (estimación alta) de combustible entre 2030 y 2040, mientras que un escenario “More-Naphtha” equilibra la producción de forma más uniforme entre gasolina y diésel, alcanzando entre 64 y 89 Mtep (estimación media) y entre 133 y 136 Mtep (estimación alta). Ambas vías dependen cada vez más de variantes de “Power-and-Biomass-to-Liquid” (PBtL) que utilizan hidrógeno adicional, pasando de alrededor del 5% a aproximadamente el 50% de la asignación de materia prima, lo que eleva la demanda de hidrógeno hasta 38,7-41,4 Mtep para 2040 en el escenario alto.
Demanda de la flota y tasas de sustitución
Al contrastar estos potenciales de combustible con los escenarios de flotas “Max-Electron” y “More-Molecule” de S&P Global, el estudio calcula que, para 2040, el escenario DK-High (diésel) podría satisfacer el 116% de la demanda de diésel y el escenario OK-High (gasolina) el 88% de la demanda de gasolina, lo que supone una cobertura combinada del 107% de las necesidades totales de combustible de la flota. Incluso en el escenario intermedio, más conservador, se podría satisfacer entre el 68% y el 69% de la demanda de diésel y entre el 66% y el 76% de la demanda de gasolina para 2040.
“El estudio concluye claramente que los combustibles renovables (CNF) constituyen un pilar viable y escalable para un transporte por carretera sin emisiones de CO₂ de origen fósil en la UE”, concluyen los autores, al tiempo que advierten de que, a corto plazo, seguirá siendo necesario recurrir a importaciones moderadas para alcanzar una sustitución del 100%, y que unos marcos políticos fiables y una expansión coordinada de la cadena de valor siguen siendo requisitos previos para aprovechar todo el potencial.
Lee el informe completo aquí.