Combustibles renovables recomendados para descarbonizar embarcaciones
El creciente énfasis en la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental está dando paso a una navegación más ecológica.
Informes recientes han destacado el potencial de los motores de combustión interna propulsados por combustibles líquidos renovables como solución viable para descarbonizar las embarcaciones de recreo de propiedad privada. Un estudio del Consejo Internacional de Asociaciones de la Industria Náutica (ICOMIA) sugiere que los motores de combustión interna propulsados por combustibles renovables pueden reducir significativamente el potencial de calentamiento global, sobre todo en embarcaciones con poco uso y larga vida útil, que se ven muy afectadas por los impactos de fabricación y mantenimiento.
Los combustibles líquidos renovables presentan una ventaja única: pueden utilizarse en las actuales ICE alimentadas con combustibles fósiles y en las infraestructuras de repostaje sin apenas modificaciones. Esta compatibilidad permite una transición más suave y una reducción inmediata de las emisiones de gases de efecto invernadero de las embarcaciones de recreo marinas actuales. Además, el estudio indica que las ICE que funcionan con combustibles renovables pueden enfrentarse a menos problemas económicos y de rendimiento en comparación con otras alternativas, lo que podría facilitar una adopción más amplia en el sector.
Sin embargo, la disponibilidad de combustibles renovables sigue siendo incierta hasta 2035. El informe afirma que es crucial garantizar la producción de e-combustibles y biocombustibles para maximizar los beneficios medioambientales.
En el caso de las embarcaciones de recreo con un alto grado de utilización, como las que se emplean en aplicaciones de alquiler a corto plazo, el estudio señala como alternativas adecuadas los sistemas de propulsión de hidrógeno o de baterías puras. Estos sistemas pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con los motores de combustión líquida renovable, siempre que el hidrógeno y la electricidad procedan de procesos con bajas emisiones de carbono. Para ser económicamente competitivas, estas tecnologías necesitan avances en autonomía y reducción de costes.
El análisis subraya la diversidad del sector y sugiere que un enfoque único de las políticas de descarbonización es ineficaz. Las políticas que promueven exclusivamente la propulsión eléctrica, por ejemplo, pueden dar mejores resultados para las embarcaciones de alta utilización, pero podrían tener un efecto neto negativo de descarbonización en las embarcaciones de baja utilización.