OMV cerrará estaciones públicas de hidrógeno en Austria para septiembre
El cambio estratégico refleja la baja demanda y el creciente interés por la infraestructura para vehículos eléctricos.
Toda la red pública de repostaje de hidrógeno de Austria cerrará a finales de septiembre, tras una decisión estratégica de OMV, la empresa estatal de petróleo y gas del país.
Según una alerta en la plataforma h2.live, la empresa interrumpirá las operaciones en sus cinco estaciones de hidrógeno de Viena-Floridsdorf, Asten, Viena, Graz e Innsbruck. Sólo quedará una estación de hidrógeno en el país, una instalación de Wien Energie al norte de Viena, a la que sólo se puede acceder mediante contrato privado, con lo que Austria se queda sin ninguna estación de hidrógeno disponible al público.
OMV declaró que la decisión se tomó tras un “análisis exhaustivo de las condiciones actuales del mercado y de la dirección estratégica de la empresa”.
En una declaración a H2 View, la empresa citó una demanda de hidrógeno como combustible para el transporte inferior a la prevista desde la apertura de la primera estación de Austria en 2012.
Datos de la Unión Europea indican que solo se matricularon 67 vehículos eléctricos de pila de combustible en Austria en 2023.
De cara al futuro, OMV se centrará en la movilidad eléctrica, con el objetivo de instalar 5.000 puntos de recarga de vehículos eléctricos en toda Europa Central y Oriental para 2030. La empresa también tiene previsto poner en marcha una planta de electrólisis de 10 MW en su refinería de Schwechat a finales de año.
La alemana H2 Mobility anunció recientemente el cierre de 22 estaciones similares, y Shell ha abandonado los mercados de la movilidad del hidrógeno tanto en el Reino Unido como en California, alegando una reorientación estratégica.