Shell evalúa la salida del mercado de estaciones en Francia

La energética busca compradores para cerca de 60 establecimientos en autopistas como parte de la revisión de su portafolio.

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Shell estaría evaluando la venta de su red de estaciones de servicio en Francia, con el objetivo de concretar una posible transacción a comienzos de 2027. La desinversión abarcaría alrededor de 60 ubicaciones en autopistas y afectaría a unos 40 empleados, aunque las instalaciones no son propiedad directa de la compañía, sino que operan bajo acuerdos a largo plazo con grandes concesionarias.

Mientras operadores locales como Vinci, Cofiroute y ASF gestionan las operaciones diarias, Shell proporciona servicios clave como el suministro de combustible, el abastecimiento de tiendas y el mantenimiento dentro de su rol en la red. Según informó Les Echos, el negocio de estaciones en autopistas en Francia registró un resultado operativo de €108,5 millones en 2025, lo que refleja su posicionamiento consolidado en el mercado minorista de combustibles.

A pesar de estos resultados, la posible venta responde a una revisión más amplia de las operaciones downstream y del portafolio de activos de Shell. La compañía prevé buscar un comprador en el tercer trimestre de 2026, con la intención de cerrar la operación a principios de 2027 si las negociaciones avanzan según lo previsto.

Analistas del sector apuntan a que empresas como TotalEnergies podrían ver la adquisición como una forma de expandir rápidamente su red minorista y reforzar su posición en la carga de vehículos eléctricos (EV) a lo largo de corredores de transporte clave. Los fondos de infraestructura, incluidos Brookfield, Macquarie Group y Ardian, podrían sentirse atraídos por flujos de caja estables vinculados a la inflación y por la oportunidad de posicionar los activos minoristas en autopistas como plataformas de rendimiento a largo plazo con potencial de crecimiento en EV. 

Mientras tanto, actores como ADNOC, Aramco o SOCAR Trading podrían considerar la operación como un punto de entrada a los mercados de consumo directo en Europa, aportando diversificación downstream y acceso a los usuarios finales.

De concretarse, la operación supondría un cambio relevante en la presencia de Shell en el segmento de estaciones en autopistas en Francia, y podría redefinir el modelo de prestación de servicios en corredores viales estratégicos.