El Departamento de Agricultura de EE.UU. reforma las normas de SNAP para comercios

Nuevos requisitos de surtido generan preocupaciones de cumplimiento para tiendas de conveniencia y pequeños minoristas.

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El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) finalizó una amplia actualización de los requisitos de surtido para los comercios autorizados a participar en SNAP, marcando uno de los cambios regulatorios más relevantes del programa en décadas. Anunciada la semana pasada, la norma eleva el mínimo de variedades de alimentos de tres a siete en cuatro grupos básicos, lo que obligará a los minoristas a revisar su inventario para mantener la elegibilidad.

La actualización introduce una estructura más compleja de tres niveles que redefine cómo se clasifican y contabilizan los productos. Los comercios deberán analizar en detalle sus surtidos, ya que agrupaciones más amplias y, en algunos casos, poco claras, pueden afectar el cumplimiento. Con solo seis meses para implementar los cambios, el plazo plantea retos operativos, especialmente para pequeños negocios.

“La norma final de hoy representa un cambio masivo en la política de SNAP, y en este momento plantea más preguntas que respuestas. Estamos revisando cuidadosamente la norma con nuestros miembros y solicitando al USDA la orientación que los minoristas necesitan para comprender sus implicaciones”, afirmó Margaret Mannion, directora de relaciones gubernamentales en NACS. “Las tiendas de conveniencia son una de las opciones de acceso a alimentos más accesibles en este país, y queremos asegurarnos de que esta norma no termine excluyéndolas de SNAP ni deje a las comunidades sin un lugar donde utilizar sus beneficios”.

Las tiendas de conveniencia desempeñan un papel clave en el acceso a SNAP, representando el 45% de los comercios autorizados y atendiendo a comunidades con opciones limitadas de retail alimentario. Según NACS, el 93% de los estadounidenses vive a menos de 10 minutos en automóvil de una tienda de conveniencia, incluido el 86% de la población rural.

Para muchos beneficiarios, especialmente aquellos sin acceso a vehículo o a supermercados cercanos, estos establecimientos son el principal canal para utilizar sus ayudas. Representantes del sector advierten que, sin directrices más claras y plazos adecuados, los nuevos requisitos podrían afectar el acceso en comunidades desatendidas.

Los cambios del USDA buscan reforzar la oferta nutricional dentro de SNAP, aunque el sector señala que su implementación será determinante para equilibrar los objetivos regulatorios con la realidad operativa del comercio minorista.