Ionity inaugura su primer centro de carga urbana en Londres
La nueva instalación en Greenwich marca la expansión de Ionity hacia la carga urbana para vehículos eléctricos, con 12 cargadores ultrarrápidos para atender la creciente demanda en la capital británica.
Ionity inauguró su primer punto de carga urbana en Londres, ampliando su estrategia más allá de su tradicional red de corredores de autopistas para reforzar la disponibilidad de infraestructura de alta potencia en zonas densamente pobladas.
Ubicada en Greenwich Shopping Park, al sureste de Londres, la nueva estación cuenta con 12 puntos de carga capaces de suministrar hasta 400 kW y está abierta a todos los conductores de vehículos eléctricos (VEs). El emplazamiento se encuentra cerca de importantes áreas comerciales, supermercados, restaurantes y vías de transporte, ofreciendo un acceso conveniente tanto para residentes como para visitantes y conductores profesionales.
La apertura forma parte de la estrategia de expansión urbana de Ionity, orientada a responder a la creciente demanda de infraestructura de carga en las ciudades. Según la compañía, se trata de la primera de varias ubicaciones previstas para Londres y sigue al lanzamiento de un centro urbano de carga en Birmingham a comienzos de este año.
“Nuestra expansión va más allá de los viajes de larga distancia para ofrecer una carga fiable allí donde la demanda crece más rápido: en las áreas urbanas”, afirmó Jeroen van Tilburg, CEO de Ionity. “Estamos llevando hasta 400 kW a las ciudades, ofreciendo a los conductores la velocidad y fiabilidad que esperan de Ionity, más cerca de donde viven y trabajan”.
El proyecto también respalda la alianza de Ionity con Uber. Ambas compañías utilizan datos de demanda y uso de la red para identificar las ubicaciones más adecuadas para futuras instalaciones, al tiempo que facilitan a los conductores de transporte bajo demanda el acceso a opciones de carga ultrarrápida.
Actualmente, Ionity está desarrollando nuevos centros urbanos de carga en Londres, Birmingham, Manchester, Glasgow y Edimburgo. De cara a 2030, la empresa prevé que alrededor del 30% de su red se ubique en entornos urbanos densos, reflejando la creciente importancia de este tipo de infraestructura para impulsar la adopción de vehículos eléctricos en el Reino Unido.