Shell prevé que la demanda mundial de GNL aumente un 65% para 2050

El reciente informe de la empresa proyecta que el consumo anual de GNL se acercará a los 700 millones de toneladas, impulsado por la seguridad energética y el crecimiento de los mercados emergentes.

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La demanda mundial de gas natural licuado (GNL) aumentará alrededor de un 65% para 2050, hasta alcanzar cerca de 700 millones de toneladas anuales, según el informe LNG Outlook 2026 de Shell. La previsión refleja la necesidad continua de fuentes de energía fiables y flexibles, especialmente en Asia y en otros mercados con fuerte crecimiento económico.

Shell informó que el comercio global de GNL alcanzó los 422 millones de toneladas en 2025. Aunque el crecimiento del mercado en 2026 se ha visto afectado por interrupciones en el suministro vinculadas a las restricciones de transporte a través del estrecho de Ormuz, la compañía espera que la trayectoria de crecimiento se recupere a partir de 2027 gracias a la entrada en operación de nueva capacidad productiva.

“El conflicto generó un impacto sistémico con interrupciones que se extendieron a todos los segmentos de la economía, pero la industria del GNL ha demostrado ser resiliente y capaz de adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado”, afirmó Cederic Cremers, presidente de Integrated Gas de Shell.

La energética prevé que para 2030 entren en funcionamiento alrededor de 180 millones de toneladas anuales de nueva capacidad de suministro de GNL, impulsadas principalmente por proyectos en Norteamérica. No obstante, la compañía advirtió que los países importadores necesitarán ampliar su infraestructura de regasificación y redes de transporte para aprovechar plenamente esta expansión.

Se espera que el sur y el sudeste asiático representen aproximadamente el 40% de las importaciones mundiales de GNL en 2050, impulsados por el aumento de la demanda energética y por los esfuerzos para reducir las emisiones en comparación con el carbón. Al mismo tiempo, aplicaciones emergentes como el abastecimiento de GNL para el transporte marítimo muestran un crecimiento acelerado y podrían alcanzar los 27 millones de toneladas en 2035.

Shell también destacó el papel que seguirá desempeñando el GNL en la seguridad energética de Europa y en el respaldo a la generación renovable, a medida que disminuye la producción doméstica de gas. Para satisfacer la demanda futura, la compañía considera que serán necesarias inversiones significativas en nuevas plantas de licuefacción durante las décadas de 2030 y 2040.