Shell revela mejoras en la experiencia de VEs mientras se frena la adopción
El estudio refleja mayor confianza de los usuarios y beneficios económicos, pero quienes aún no adoptan vehículos eléctricos mantienen dudas sobre la recarga y la practicidad.
La última encuesta global de vehículos eléctricos (VE) de Shell indica que, aunque la experiencia de los usuarios sigue mejorando, muchos consumidores aún dudan en dar el paso debido a preocupaciones sobre costos y aspectos prácticos. El análisis, basado en más de 8.800 respuestas en Europa, Estados Unidos, China y Singapur, muestra una creciente brecha entre quienes ya utilizan vehículos eléctricos y quienes todavía no los adoptan.
Entre los conductores de VE, la confianza sigue en aumento. En Europa, el 62% afirma preocuparse menos por quedarse sin batería que hace un año, mientras que en Estados Unidos la cifra alcanza el 74%. También ha mejorado la percepción sobre la fiabilidad de la recarga pública, especialmente en Estados Unidos y China. Al mismo tiempo, el ahorro económico se posiciona como un factor clave en la adopción, mencionado por el 61% de los encuestados europeos y el 56% en China.
A pesar de estos avances, el interés entre quienes no poseen VEs se ha estancado o reducido en mercados clave. En Europa, el 40% considera la posibilidad de adquirir uno, mientras que en Estados Unidos el porcentaje cae al 27%. Las preocupaciones sobre acceso a la recarga, conveniencia y costo siguen influyendo en las decisiones de compra.
“La investigación respalda lo que vemos a diario en nuestro negocio: no todos avanzan al mismo ritmo”, señaló David Bunch, vicepresidente ejecutivo de Shell Mobility & Convenience. “Muchos conductores combinan VEs con vehículos tradicionales o consideran los híbridos como una etapa intermedia, y el precio juega un papel importante en esas decisiones”.
Los resultados apuntan a un papel continuo de los vehículos híbridos y de combustión junto a los eléctricos. Muchos encuestados ven en los híbridos enchufables una opción intermedia, mientras que el bajo conocimiento sobre combustibles alternativos sugiere la necesidad de mayor información.
En conjunto, el estudio indica que un sistema energético mixto seguirá predominando en la transición hacia una movilidad de menores emisiones.