California lanza programa de incentivos de $1.000 millones para camiones eléctricos
La nueva iniciativa ofrece ayudas en el punto de venta para acelerar la adopción de flotas sin emisiones en todo el estado.
California puso en marcha un nuevo programa de incentivos destinado a acelerar la adopción de camiones eléctricos de tamaño medio y pesado, con una financiación total prevista de más de $1.000 millones hasta 2030. Anunciado por la Junta de Recursos del Aire de California (CARB en inglés), el programa California Clean Fuel Reward (CCFR) ya está abierto para la inscripción de minoristas, mientras que las ayudas estarán disponibles a partir de finales de junio de 2026.
La iniciativa ofrecerá incentivos en el punto de venta para flotas que adquieran vehículos comerciales sin emisiones, incluidos camiones eléctricos de larga distancia, furgonetas de reparto y vehículos de transporte portuario. La financiación procede de los ingresos generados por el programa estatal Low Carbon Fuel Standard, con $250 millones asignados para el primer año.
Las ayudas oscilarán entre $7.500 y $120.000 dólares por vehículo y estarán disponibles a través de minoristas autorizados en todo el estado, cubriendo tanto a flotas públicas como privadas. También se incluirán vehículos comerciales más pequeños, como pickups de clase 2b destinados exclusivamente a uso empresarial en flotas públicas.
La presidenta de CARB, Liane Randolph, señaló que el programa busca “convertir los camiones sin emisiones en la mejor opción para las flotas”, al tiempo que refuerza el compromiso a largo plazo del estado con políticas de transporte limpio. La iniciativa se basa en programas de incentivos existentes y pretende mantener el impulso de la electrificación, especialmente en un contexto de cambios regulatorios y de mercado.
Al aplicar los incentivos directamente en el punto de venta, el programa busca reducir los costes iniciales y facilitar la transición hacia vehículos eléctricos para los operadores de flotas. Esta medida forma parte de la estrategia más amplia de California para reducir las emisiones en el sector del transporte, especialmente en corredores logísticos donde el impacto en la calidad del aire es más significativo.