Corea del Sur busca que vehículos policiales sean eléctricos o de hidrógeno para 2035
El Gobierno lanza un programa piloto en la comisaría de Gangnam como parte de un esfuerzo más amplio para electrificar la flota policial nacional.
Corea del Sur anunció planes para que todos los nuevos vehículos policiales adquiridos o arrendados sean eléctricos o impulsados por hidrógeno para 2035, con excepciones limitadas para determinados vehículos especializados.
La iniciativa fue presentada mediante un acuerdo de cooperación firmado por el Ministerio de Clima, Energía y Medio Ambiente, el Ministerio del Interior y Seguridad, y la Agencia Nacional de Policía de Corea. El acuerdo tiene como objetivo acelerar la electrificación de la flota policial del país y reforzar la colaboración entre organismos públicos para avanzar en la descarbonización del transporte.
Según el Gobierno, Corea del Sur cuenta actualmente con aproximadamente 17.600 vehículos policiales en operación. A finales de junio de 2026, 2.185 de ellos eran eléctricos o de hidrógeno, lo que representa una tasa de electrificación de alrededor del 12,4%.
La Agencia Nacional de Policía adquiere o arrienda un promedio de unos 1.900 vehículos nuevos al año. Bajo el nuevo plan, todas las adquisiciones elegibles pasarán a ser eléctricas o de hidrógeno para 2035.
Como parte del despliegue inicial, la comisaría de Gangnam, en Seúl, ha sido designada como la primera “comisaría ecológica” del país. El proyecto piloto sustituirá 22 vehículos de patrulla con motores de combustión interna por vehículos eléctricos e instalará nueve cargadores rápidos de 200 kW en seis dependencias policiales para respaldar las operaciones diarias.
Las autoridades señalaron que los vehículos eléctricos pueden mejorar las operaciones policiales sobre el terreno gracias a su rápida respuesta y funcionamiento silencioso. También destacaron el potencial a largo plazo de desarrollar patrullas más avanzadas equipadas con tecnologías personalizadas de conducción y seguridad.
El Gobierno prevé ampliar el programa piloto a otras comisarías del país y, posteriormente, promover transiciones similares en el conjunto del sector público. Asimismo, las autoridades buscarán nuevas oportunidades para incrementar la demanda de vehículos eléctricos y de hidrógeno tanto en flotas gubernamentales como en el transporte privado.