El suministro mundial de GNL aumentará en 35 millones de toneladas en 2019

Se espera que Europa y Asia absorban todo este aumento, según el último informe anual de Shell sobre el GNL.

Un repunte en la contratación de GNL en 2018 podría reactivar la inversión en proyectos de licuefacción. Basándose en las proyecciones actuales de la demanda, Shell aún espera que los suministros se ajusten a mediados de la década de 2020.

La fuerte demanda de combustible de combustión más limpia en Asia siguió impulsando el rápido crecimiento del uso de gas natural licuado (GNL) en 2018, con un aumento de la demanda mundial de 27 millones de toneladas hasta alcanzar los 319 millones de toneladas, según las últimas previsiones anuales de GNL de Shell. Shell espera que la demanda alcance los 384 millones de toneladas en 2020.

Los esfuerzos en curso para mejorar la calidad del aire urbano hicieron que las importaciones de GNL de China aumentaran en 16 millones de toneladas en 2018, un 40% más que en 2017.

En cuanto a la oferta, a finales de 2018 las exportaciones australianas de GNL alcanzaron a las de Qatar, el principal proveedor desde hace tiempo, y se espera que aumenten en 10 millones de toneladas en 2019. Ambos países están bien posicionados para abastecer de gas a las economías asiáticas, en rápido desarrollo y las cuales precisan mejorar la calidad del aire sustituyendo la energía y la calefacción a base de carbón.

"El continuo aumento de las importaciones chinas de GNL ha ayudado a mejorar la calidad del aire en algunas de sus ciudades más grandes en los últimos años. El éxito de China demuestra el papel crítico que el gas natural puede desempeñar en el suministro de más energía limpia en todo el mundo", dijo Maarten Wetselaar, Director de Gas Integrado y Nuevas Energías de Shell.

El GNL ha desempeñado un papel importante en el sistema energético mundial durante las últimas décadas, ya que un número creciente de países ha recurrido al gas natural para satisfacer sus crecientes necesidades energéticas. El comercio de GNL aumentó de 100 millones de toneladas en 2000 a 319 millones de toneladas en 2018.

Los nuevos contratos a largo plazo pueden estimular la inversión

Los nuevos proyectos de GNL suelen requerir acuerdos de venta a largo plazo para asegurar la financiación. Desde 2014 hasta 2017, los compradores de GNL han intentado cada vez más firmar contratos más breves, más pequeños y más flexibles. Shell advirtió en su informe 2018 LNG Outlook que este desajuste entre las necesidades de los proveedores y las de los compradores tendría que resolverse para permitir a los desarrolladores seguir adelante con nuevos proyectos.

Por último, es alentador para la salud a largo plazo del mercado mundial del GNL que la duración media de los contratos firmados se duplicara con creces, pasando de unos 6 años en 2017 a unos 13 años en 2018. Mientras tanto, el volumen total contratado se duplicó ampliamente hasta alcanzar casi 600 millones de toneladas en 2018.