Hungría quiere acabar con el "turismo de gasolina"
El Gobierno ha puesto en marcha medidas para evitar que los vehículos con matrículas no húngaras accedan a combustible barato.
Hungría ha prohibido a los vehículos extranjeros repostar a precios limitados por el Gobierno. Según las nuevas normas, los extranjeros tendrán que pagar los precios del mercado, dijo el Jefe de Gabinete del Primer Ministro.
La medida pretende atajar la oleada de "turismo de gasolina" que lleva a la gente a Hungría para aprovechar los precios más bajos de la gasolina en Europa.
Los precios del combustible, con un tope de 480 forint por litro (1,23 euros), estarán disponibles únicamente para los conductores con matrícula húngara a partir de hoy.
Anoche, los coches con matrícula eslovaca hacían cola para comprar gasolina en las gasolineras húngaras situadas junto a la frontera, informa Telex.
Gábor Egri, presidente de la Asociación de Gasolineras Independientes, calificó la decisión del Gobierno de imposible e inviable.