Los holandeses voladores: el impacto de una sólida red de VE en los Países Bajos

Los expertos en repostaje de Dover Fueling Solutions (DFS) analizan en este artículo el impacto de la avanzada infraestructura para vehículos eléctricos de los Países Bajos.

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Con unos 112.000 puntos de recarga de vehículos eléctricos en su territorio, los Países Bajos tienen casi el 30% de todos los cargadores de vehículos eléctricos (VE) de la Unión Europea (UE). Es decir, un tercio más que Alemania, tres veces más que el Reino Unido y casi 70 veces más que Rumanía, a pesar de que este país es siete veces más grande.

En la última década, los automovilistas de los Países Bajos han sido testigos de un aumento sustancial del número de estaciones de carga públicas y semipúblicas en todo el país. En 2014, por ejemplo, había unos 12.000 cargadores de vehículos eléctricos en las carreteras neerlandesas. Si avanzamos hasta la actualidad, se han añadido otros 100.000.

A pesar de las ya impresionantes estadísticas, los Países Bajos no tienen intención de aminorar el ritmo. A medida que la infraestructura de recarga de VE siga evolucionando, las previsiones apuntan a que las cifras superarán las 200.000 unidades en 2025, con el objetivo último del Gobierno de alcanzar los 1,8 millones de cargadores de VE públicos y privados en 2030.

Pero, ¿cómo ha crecido la red holandesa a tal ritmo y a tal escala? Los expertos en repostaje de Dover Fueling Solutions (DFS) analizan el impacto de la avanzada infraestructura para vehículos eléctricos de los Países Bajos, destacan el impulso que hay detrás de este crecimiento y cómo otros países europeos pueden tomar nota de sus homólogos holandeses.

Subvenciones e incentivos públicos

Los grandes incentivos y las subvenciones públicas son una de las principales razones de la enorme expansión de la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos en los Países Bajos.

"Con el objetivo de mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del país, el gobierno holandés ha introducido una serie de planes y subvenciones para ayudar a los conductores y a las empresas a cambiar a vehículos más ecológicos", afirma David Mc Guinness, Director de Gestión de Productos de Carga de Vehículos Eléctricos de DFS.

"Por ejemplo, siempre que el VE cumpla ciertos requisitos, los automovilistas neerlandeses pueden recibir 4.000 euros para ayudar a cubrir los costes de compra o leasing de un vehículo eléctrico nuevo. E incluso si se trata de un modelo usado, los conductores pueden esperar obtener un práctico descuento de 2.000 euros". En cambio, en el caso de los empresarios de los Países Bajos que estén pensando en comprar o alquilar un VE, el Gobierno pagará el 10% del precio de catálogo (con un tope de 5.000 euros)", añade.

Si una empresa desea instalar sus propios cargadores privados y semipúblicos, puede obtener una atractiva deducción por inversión del Gobierno para aliviar el coste de instalación de sus puntos de recarga. Estos incentivos, así como muchos otros, superan con creces los ofrecidos por otros países líderes en Europa.

Además, para facilitar la instalación de recargas públicas de VE en el país, el Gobierno ha puesto en marcha un proyecto denominado "Fundación de la Plataforma Nacional de Conocimiento sobre Infraestructuras de Recarga" (NKL).

El NKL pretende abaratar el coste de la instalación de puntos de recarga públicos en los Países Bajos. Esto es especialmente útil porque los residentes pueden solicitar la instalación de puntos de recarga públicos y gratuitos para vehículos eléctricos si no hay ninguno cerca de donde viven o trabajan.

Aunque los sistemas de puntos de recarga varían de una ciudad a otra, hay que tener en cuenta que todos los conductores tendrán que pagar por el consumo de energía al repostar sus vehículos. Sin embargo, no se les cobrará por la compra, instalación o uso del punto de recarga.

Factores culturales

Como ya se ha mencionado, el Gobierno está trabajando duro para favorecer el crecimiento de la infraestructura de vehículos eléctricos en las carreteras holandesas y minimizar la contaminación atmosférica en las ciudades.

En este sentido, los Países Bajos cuentan con normas por las que todos los turismos nuevos del país deben cumplir la normativa de emisiones cero para 2030. Además de hacer que las ciudades sean más sostenibles, la política de emisiones cero también está acelerando la expansión del mercado de vehículos eléctricos en general.

Pero los incentivos y las iniciativas gubernamentales no explican necesariamente por qué los automovilistas holandeses tienen debilidad por los modelos eléctricos. Por ejemplo, los propietarios de VE en los Países Bajos disfrutan de lo silenciosos, tecnológicamente avanzados y respetuosos con el medio ambiente que son.

Además, la población neerlandesa, como colectivo, tiene un gran interés en contribuir a preservar el bienestar de su entorno. Alrededor del 69% de la población prefiere coger un jersey o una manta a encender la calefacción, mientras que más de una persona de cada dos se ducha a menudo (o siempre) durante menos de cinco minutos.

En definitiva, seis de cada diez adultos de los Países Bajos creen que el cambio climático está causado por el ser humano, razón por la que tantas personas -y conductores- intentan adoptar a diario comportamientos más sostenibles.

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Facilidad de uso y sostenibilidad

En muchos países europeos, el principal objetivo actual es aumentar los niveles de propiedad de VE y animar a más gente a comprar o alquilar modelos eléctricos. En la actualidad, Noruega y Suecia están a la cabeza en la circulación de vehículos eléctricos.

Aunque los Países Bajos también están animando a sus conductores a optar por coches menos contaminantes, parece que se están centrando primero en poner a punto su red e infraestructura de VE.

Existen acuerdos nacionales de interoperabilidad cuyo objetivo es facilitar el despliegue del mayor número posible de puntos de recarga cerca de los residentes que los necesiten. A su vez, esto significa que los conductores de vehículos eléctricos tienen casi garantizado que siempre habrá un cargador disponible cerca cuando estén al volante.

Los Países Bajos también se están esforzando mucho por instalar cargadores rápidos en las principales redes de autopistas. Se trata de una medida especialmente inteligente, ya que aumenta el atractivo de los modelos eléctricos. ¿Por qué? Porque aborda el problema de la ansiedad por la autonomía, que es una de las principales fuentes de dudas de los compradores de coches a la hora de considerar un vehículo eléctrico.

También conviene reiterar que los incentivos y objetivos del Gobierno neerlandés relacionados con el VE están estrechamente vinculados a ambiciosos objetivos de lucha contra el cambio climático. Por ejemplo, para combatir el cambio climático y la contaminación, los Países Bajos tienen previsto reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 49% para 2030 y en un 95% para 2050.

Hasta ahora, sus esfuerzos están dando fruto, ya que ocupa el puesto 13 en el Índice de Sostenibilidad Global. Y a medida que el país siga mejorando su red de VE, se situará en una posición inmejorable para alcanzar sus objetivos de sostenibilidad.

Un modelo a seguir

En resumen, los Países Bajos van por delante de todos los demás países europeos y de la UE en lo que se refiere a infraestructuras adecuadas para vehículos eléctricos. Pero no solo se centran en sí mismos.

Los Países Bajos coordinan el consorcio ID & Data Collection for Sustainable Fuels in Europe (IDACS), en el que participan muchos otros Estados de la UE. Se trata de un interesante proyecto que invita a los consumidores a utilizar combustibles alternativos, como el hidrógeno, la electricidad y otras fuentes renovables que pueden fomentar la sostenibilidad.

También es miembro fundador de la Alianza para la Descarbonización del Transporte (TDC), una iniciativa que pretende acelerar la reducción mundial de las emisiones de CO2 del transporte. El objetivo es alcanzar una movilidad con cero emisiones en 2050.

Con su destacada participación en estos proyectos, los Países Bajos contribuyen a la electrificación de los países vecinos. Así, además de crear un futuro mejor y más limpio para sus ciudadanos, ayudan activamente a otros a mejorar sus infraestructuras de VE.

 

Escrito por Dover Fueling Solutions