Nueva movilidad, nuevas perspectivas de pago

Normativas internacionales para la implantación de energías alternativas presentan tanto retos como oportunidades para los distintos agentes del cambiante panorama de la movilidad. MobilityPlaza explora puntos de vista de los proveedores para entender cómo está influyendo esto en el desarrollo de nuevos equipos y soluciones para dar forma al futuro de las transacciones.

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Los combustibles del futuro determinarán no sólo la forma de propulsar los vehículos, sino también la interacción de los clientes con las estaciones de servicio más allá del repostaje. La duración de su visita, la gama de servicios disponibles e incluso los métodos de pago están experimentando cambios significativos como resultado de la revolución de la movilidad. Aunque las nuevas tecnologías están acelerando esta transformación, la normativa también desempeña un papel importante en su aplicación en las carreteras de todo el mundo, lo que en última instancia influirá en cómo evolucionarán las tendencias de los clientes en el futuro.

Tanto el Reglamento sobre Infraestructuras de Combustibles Alternativos (AFIR por sus siglas en inglés) de la Unión Europea como el Programa de Fórmula para la Infraestructura Nacional de Vehículos Eléctricos (NEVI en inglés) de Estados Unidos establecen normas mínimas para las operaciones de pago en las instalaciones de recarga. Estas normativas están influyendo en las operaciones transaccionales en todos los continentes y exigen a los operadores de puntos de recarga (CPO en inglés) que inviertan en el cumplimiento de los nuevos requisitos. ¿Cuál es su impacto en los proveedores de equipos y servicios? ¿Cómo se están adaptando estas empresas para ajustarse a la evolución de las normas del nuevo panorama de la movilidad?

Aprovechar el potencial del cumplimiento

Las principales normas obligatorias incluyen la aceptación de las principales tarjetas de crédito y débito, opciones de pago sin contacto y funciones de accesibilidad para personas con discapacidad. Aunque estos requisitos son esenciales para garantizar una experiencia de cobro uniforme e integradora, pueden suponer un aumento de la inversión y dificultades operativas para los operadores medianos y pequeños. Esta situación se ve especialmente agravada por la fragmentación del panorama de la movilidad eléctrica.

© José Taledo, Director Comercial de MADIC

"Proporcionar diferentes medios de autenticación y pago es un componente esencial para responder a la acelerada democratización de los vehículos eléctricos y, en consecuencia, al perfil cada vez más diverso de los usuarios de los puntos de recarga eléctrica", explica José Taledo, Director Comercial de MADIC.

El experto subraya que la familiaridad es crucial para lograr una experiencia fluida. Mientras que la similitud del hidrógeno con el combustible tradicional ofrece una ventaja, los vehículos eléctricos presentan un marco más complejo. La movilidad eléctrica engloba varios factores, como la disponibilidad de energía, el tiempo de carga, las interfaces de los cargadores, etc., lo que hace que la normalización sea una tarea difícil en un panorama tan diverso.

"Nos dimos cuenta de que lanzar un nuevo sitio con pagos en persona creaba un enorme cuello de botella para nuestros socios desde el punto de vista operativo", afirma Patrik Trelsmo, Director de Producto de Pagos de Spirii. La empresa está ayudando a socios como Audi y Circle K a agilizar las operaciones y reducir el tiempo que transcurre desde la puesta en marcha del sitio hasta la aceptación del primer pago. A medida que avanza la carrera de los VE, se requiere un enfoque más centrado para abordar este contexto cada vez más fragmentado.

Taledo destaca la importancia del agnosticismo para una integración vertical sin fisuras, de mantenerse informado sobre la evolución de la normativa y de mantener sólidas relaciones con los clientes como estrategias clave para mantenerse a la cabeza durante este periodo de transición. El nivel de multitarea necesario para desarrollar y establecer un sitio de recarga puede ser todo un reto para una sola empresa, dado el enfoque multilateral necesario para crear una experiencia cómoda y atractiva para los conductores.

Estándares fijos en un mercado diverso

No es necesario viajar de un país a otro para que la experiencia de recarga del VE cambie drásticamente. El simple hecho de cambiar de un punto de recarga a otro puede dar lugar a un proceso completamente diferente para completar una sesión de recarga. La falta de normativas que aborden los problemas de interoperabilidad crea una experiencia confusa para los conductores, ya que cada uno se convierte en un inconveniente único.

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"El principal reto para los conductores de vehículos eléctricos es la fragmentación del mercado. Hay muchas formas de autenticar y pagar la recarga, todas ellas con sus matices y recorridos de usuario específicos. Esto hace que cada sesión de recarga en un sitio nuevo sea una experiencia de aprendizaje", describe Trelsmo.

Las normativas e iniciativas de financiación pública que apoyan la adopción de vehículos eléctricos también pueden provocar la aparición de nuevos proveedores de servicios de movilidad eléctrica. Aunque la tecnología sigue estando a la vanguardia de la próxima generación de movilidad, los proveedores y fabricantes siguen dando prioridad a ofrecer un valor real a sus clientes. La redundancia asoma en el horizonte de un sector que sigue afrontando importantes retos.

Tanto Taledo como Treslmo hacen hincapié en la transparencia de los precios como factor crucial a la hora de diseñar soluciones de pago dentro de este panorama en evolución. Esto anima a los CPO a desarrollar estrategias de precios basadas en la transparencia, que les permitan ofrecer servicios más flexibles a medida que se disponga de una gama más amplia de opciones. Se espera que factores como la capacidad de ofrecer precios dinámicos, implantar sistemas de almacenamiento y garantizar la trazabilidad y las capacidades de datos sean cada vez más importantes en el futuro.

La aparición de nuevos proveedores de servicios para la electromovilidad junto a operadores ya establecidos subraya la necesidad de adaptabilidad e innovación en un sector cada vez más diverso y complejo. Al dar prioridad a la versatilidad, la transparencia de precios y la adopción de un enfoque centrado en el cliente, los proveedores pueden sortear los retos de este mercado fragmentado y seguir evolucionando en medio de la transición energética.