Refinadoras coreanas bajo investigación por suministro a gasolineras

La Comisión de Comercio Justo de Corea investiga si cuatro grandes refinadoras restringieron la venta de combustibles de competidores en estaciones afiliadas.

El organismo antimonopolio de Corea del Sur inició una nueva investigación contra las cuatro mayores refinadoras del país por presuntamente presionar a estaciones de servicio afiliadas para que comercializaran únicamente sus combustibles, una práctica que podría limitar la competencia en el mercado minorista.

Según informó Chosunbiz, la Comisión de Comercio Justo de Corea (CCJ) realizó recientemente inspecciones in situ en SK Energy, HD Hyundai Oilbank, GS Caltex y S-Oil. La pesquisa se suma a una investigación previa iniciada en marzo sobre una posible colusión relacionada con los precios de los productos petrolíferos.

La nueva revisión se centra en determinar si las refinadoras exigieron a las estaciones que operan bajo sus marcas comprar y vender exclusivamente sus combustibles. Este tipo de acuerdos podría infringir la Ley de Regulación de Monopolios y Comercio Justo de Corea del Sur, que prohíbe imponer condiciones que restrinjan injustamente las actividades comerciales de un socio mediante acuerdos de exclusividad coercitivos.

Si se confirman las infracciones, la CCJ podría emitir órdenes correctivas e imponer sanciones económicas de hasta el 4% de los ingresos vinculados a las ventas afectadas.

La investigación retoma preocupaciones que ya habían surgido anteriormente en el sector minorista de combustibles del país. En 2008, tras la eliminación del sistema de identificación de marca conocido a través de cartelería, la CCJ llevó a cabo inspecciones similares sobre las mismas refinadoras y posteriormente dictó medidas correctivas.

Bajo ese sistema, las estaciones que exhibían la imagen de una refinadora solían vender únicamente combustible de esa compañía. El gobierno decidió abolir la práctica con el objetivo de fomentar la competencia y ampliar las opciones disponibles para los consumidores.

De acuerdo con las conclusiones de la investigación realizada en aquel momento, las refinadoras habían firmado contratos que obligaban a las estaciones afiliadas a adquirir todos sus productos petrolíferos a través de ellas, contemplando además sanciones como la rescisión de contratos o indemnizaciones en caso de incumplimiento.