Tiendas de EE. UU. piden aplazar nuevas normas SNAP
Los minoristas advierten que miles de establecimientos podrían perder la autorización para aceptar cupones de alimentos si los reguladores federales no retrasan los próximos requisitos de abastecimiento.
Las tiendas de conveniencia de Estados Unidos están solicitando al Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA por sus siglas en inglés) que posponga la entrada en vigor de los nuevos requisitos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que obligarían a los comercios a ofrecer una gama más amplia de productos alimentarios básicos.
En una carta enviada el 31 de agosto a la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, cerca de 250 operadores y asociaciones del sector solicitaron una prórroga de seis meses más allá de la fecha límite actual de cumplimiento, fijada para el 4 de noviembre. La petición cuenta con el respaldo de la Asociación Nacional de Tiendas de Conveniencia (NACS), la Asociación Nacional de Propietarios de Áreas de Servicio (NATSO) y SIGMA: los principales distribuidores de combustible de Estados Unidos.
La normativa final del USDA, publicada en mayo, exige que los comercios autorizados para SNAP dispongan de al menos siete variedades en cada una de cuatro categorías de alimentos básicos: lácteos, frutas o verduras, cereales y proteínas. Los establecimientos que no cumplan con estos requisitos podrían perder la autorización para aceptar beneficios SNAP.
Según la carta, los operadores de tiendas de conveniencia no han recibido suficiente orientación sobre cómo adaptarse a las nuevas exigencias y necesitan más tiempo para asegurar el abastecimiento de productos, coordinarse con distribuidores y reorganizar sus inventarios.
El sector destaca que más de 117.000 tiendas de conveniencia participan en SNAP, lo que representa cerca de la mitad de todos los comercios autorizados dentro del programa. Los representantes de la industria argumentan que estos establecimientos desempeñan un papel clave en el acceso a alimentos para consumidores que viven en zonas desatendidas o trabajan en horarios no convencionales.
La carta fue firmada por operadores de grandes cadenas como 7‑Eleven, Wawa, Sheetz y RaceTrac, además de minoristas independientes. La solicitud refleja el debate creciente sobre cómo ampliar la oferta de alimentos saludables sin generar desafíos operativos y logísticos que dificulten el cumplimiento de las nuevas normas.