Trump anula el objetivo de Biden de VEs para 2030 y congela fondos de carga eléctrica
El actual presidente de EEUU revocó la orden ejecutiva de 2021 y paralizó la distribución de los fondos no gastados destinados a la infraestructura de recarga de VE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, revocó una orden ejecutiva de 2021 de su predecesor, Joe Biden, que pretendía que los vehículos eléctricos (VE) representaran la mitad de todas las ventas de vehículos nuevos en el país para 2030.
En una nueva orden ejecutiva, Trump también detuvo la distribución de los fondos no gastados asignados a la infraestructura de recarga de VEs de un fondo gubernamental de $5.000 millones, según informa Reuters. Además, pidió la eliminación de una exención que permite a los estados adoptar mandatos de vehículos de cero emisiones para 2035 e indicó que su administración consideraría poner fin a los créditos fiscales para VEs.
La orden de Trump ordena además a la Agencia de Protección Ambiental que reevalúe normas de emisiones más estrictas que obligarían a los fabricantes de automóviles a vender entre un 30% y un 56% de VE para 2032 con el fin de cumplir con los estándares federales de emisiones. Estas normas también están en consonancia con las establecidas por el Departamento de Transporte de Estados Unidos.
El objetivo del 50% de ventas de vehículos eléctricos, que no era jurídicamente vinculante, había recibido el apoyo de fabricantes de automóviles estadounidenses y extranjeros. La orden ejecutiva del ex presidente también busca la derogación de una exención concedida a California en diciembre por la EPA, que permitía al estado prohibir la venta de vehículos de gasolina para 2035.
Esta norma fue adoptada por otros 11 estados y la administración de Trump pretende poner fin a estas exenciones de emisiones a nivel estatal que, según su orden, restringen las ventas de vehículos de gasolina.
Además, la orden de Trump discute la posible eliminación de los subsidios y otras políticas de mercado impuestas por el gobierno que, según él, distorsionan el mercado al favorecer a los vehículos eléctricos frente a otras tecnologías.