Canadá: La Cámara de Comercio de Ontario pide al gobierno que revierta el plan de pegatinas en gasolineras
Forzar a los operadores de gasolineras a exhibir pegatinas del gobierno de Ontario sobre el impuesto federal al carbono viola sus derechos y libertades, argumenta la cámara de comercio de la provincia.
En una carta enviada el pasado jueves al Ministro de Energía Greg Rickford, el Presidente de la Cámara de Comercio de Ontario, Rocco Rossi, pidió a los Conservadores Progresistas que revirtieran su decisión sobre el plan de pegatinas de las gasolineras ya que las calcomanías tendrían un carácter "político", según informa CTV News.
"Nuestros miembros -incluidos los operadores de gasolineras- han expresado su preocupación por la naturaleza política de las pegatinas, considerándolas como una violación de sus derechos y libertades", dijo Rossi.
Las calcomanías fueron introducidas a principios de este mes como parte de un conjunto de medidas del gobierno conservador para luchar contra el impuesto federal. La legislación exige que ahora las pegatinas, en inglés inglés y francés, aparezcan en los surtidores de gasolina para informar al cliente de que el impuesto ha añadido 4,4 céntimos por litro al precio de la gasolina, y que este impuesto también aumentará finalmente a 11 céntimos por litro para el año 2022.
Ontario, Manitoba, Saskatchewan y New Brunswick son las provincias donde Ottawa impuso el impuesto después de que estos territorios optaran por no imponer sus propios esquemas de fijación de precios sobre las emisiones de carbono.
Los adhesivos le costarán a los contribuyentes aproximadamente $5,000 para imprimir 25,000 unidades, según el gobierno. Su distribución, sin embargo, en torno a 3.200 operadores en toda la provincia, no está incluida en el presupuesto. Las gasolineras que se nieguen a exhibir las etiquetas adhesivas obligatorias en sus surtidores podrían ser objeto de multas de hasta 10.000 dólares por día.
"Esta iniciativa es un ejemplo de burocracia innecesaria: supone tanto una nueva carga administrativa como un aumento de los costes para las empresas debido a la imposición de sanciones y multas excesivas por incumplimiento", argumentaba Rossi en la carta.
El Ministro de Energía Rickford defendió los adhesivos, afirmando en un comunicado que "las familias de Ontario tienen derecho a saber exactamente lo que les cuesta el impuesto al carbono de Trudeau cada vez que llenan el depósito. El impuesto al carbono destruirá empleos y elevará el precio de casi todo en nuestra provincia, perjudicando a todos los miembros de la Cámara de Comercio de Ontario".