EAU sale de la OPEP y reconfigura la dinámica global del petróleo

La decisión pone fin a casi 60 años de membresía y otorga a Abu Dabi mayor flexibilidad sobre su producción de crudo.

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Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonará los grupos OPEP y OPEP+ el próximo mes, poniendo fin a casi seis décadas de participación en la alianza de países productores de petróleo y marcando un cambio relevante en la gobernanza energética global.

La decisión se produce tras recientes inversiones del país destinadas a ampliar su capacidad de producción, y según las autoridades permitirá a EAU responder con mayor agilidad a la demanda energética global a largo plazo. Al salir del cartel, el país dejará de estar sujeto a cuotas de producción, ganando mayor autonomía sobre sus niveles de bombeo.

Analistas consideran la salida como un golpe significativo para la OPEP, que durante décadas ha desempeñado un papel central en la gestión de la oferta y en la influencia sobre los precios internacionales del petróleo. Saul Kavonic, responsable de investigación energética en MST Financial, calificó la decisión como “el principio del fin” para la alianza, al señalar que la OPEP perdería alrededor del 15% de su capacidad y a uno de sus miembros más disciplinados.

Neil Atkinson, exresponsable de la división de mercados e industria petrolera de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), dijo a la BBC que el movimiento supone “un duro golpe para la eficacia futura” de la OPEP. Según Atkinson, EAU intentará maximizar sus ventas de crudo, lo que podría chocar con los esfuerzos del grupo por mantener los precios elevados.

La salida también tiene una lectura política, ya que coincide con las críticas reiteradas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia la OPEP, a la que ha acusado en varias ocasiones de inflar los precios del petróleo. El movimiento podría abrir la puerta a una relación energética más estrecha entre EAU y EE. UU.

La decisión llega en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica tras el conflicto con Irán, un escenario que, según Atkinson, “lo ha cambiado todo”, acelerando los cambios en las estrategias energéticas y en los equilibrios internacionales.