Moeve y Galp abandonan negociaciones para fusionarse
El plan habría combinado tres refinerías y unas 3.500 estaciones de servicio en España y Portugal, pero las compañías no lograron cerrar términos comerciales definitivos tras meses de negociaciones.
Moeve y Galp pusieron fin a las negociaciones sobre una posible combinación de sus negocios de downstream en la península ibérica, tras no alcanzar términos definitivos. Las conversaciones se habían iniciado con un acuerdo no vinculante anunciado el 8 de enero.
El plan contemplaba dos sociedades conjuntas. La industrial habría integrado la refinería de Sines, de Galp, con las de Huelva y Algeciras, de Moeve, con una capacidad de procesamiento de crudo de unos 700.000 barriles diarios. Moeve habría tenido el control, con una participación de Galp superior al 20%. La sociedad comercial, con participación igualitaria, habría operado unas 3.500 estaciones de servicio, principalmente en España y Portugal.
“Positive Motion siempre ha sido una estrategia independiente. La posible combinación del negocio de downstream con Galp representaba una oportunidad para acelerar la creación de valor, pero nunca fue una condición para su ejecución. Tras extensas conversaciones, no fue posible alcanzar un acuerdo comercial con Galp”, afirmó Maarten Wetselaar, consejero delegado de Moeve.
Moeve continuará su transformación apoyada en la segunda mayor red de estaciones de servicio de España y en su base de refino. La compañía construye un proyecto de hidrógeno verde con una capacidad inicial de 300 MW y una inversión superior a €1.000 millones. También desarrolla un complejo de biocombustibles de segunda generación de €1.200 millones, cuya entrada en operación está prevista para 2027. Además, ya desinvirtió más del 70% de sus activos de exploración y producción.
Galp señaló que las partes “no lograron alcanzar la alineación comercial necesaria para respaldar una alianza duradera y que genere valor”. La compañía portuguesa añadió que el resultado no afecta a sus operaciones, ya que su negocio de downstream se apoya en su red minorista en Portugal y en sus proyectos de transición energética en Sines.