Brasil introduce subsidios a los combustibles ante tensiones en Oriente Medio
El Gobierno planea apoyo mensual para contener la inflación y estabilizar los precios antes de las elecciones.
Brasil anunció nuevos subsidios a los combustibles para mitigar el impacto económico del conflicto en Irán, con un gasto previsto de hasta R$2.900 millones (unos $580 millones) al mes para apoyar la gasolina y el diésel. La medida, introducida mediante un decreto provisional, busca contener la inflación y estabilizar los precios internos de los combustibles de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2026.
El programa tendrá una duración inicial de dos meses, con posibilidad de ampliación si es necesario, según el ministro de Planificación, Bruno Moretti. Se aplicará tanto a combustibles de producción nacional como importados, en respuesta a la preocupación por el aumento de los precios del petróleo a nivel global vinculado a la inestabilidad en Oriente Medio.
Los subsidios forman parte de un paquete más amplio de medidas implementadas por el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva desde el inicio del conflicto. Estas incluyen reducciones fiscales y apoyos financieros en distintas categorías energéticas por un total aproximado de R$13.000 millones (unos $2.600 millones). Entre las acciones destacan la eliminación de impuestos sobre el biodiésel y el combustible de aviación, incentivos a la producción nacional de diésel y subsidios a las importaciones de gas de cocina.
Al mismo tiempo, el marco de políticas permite a Petrobras ajustar los precios del combustible si es necesario, aunque la empresa estatal limitó hasta ahora estos incrementos para evitar trasladar la volatilidad internacional a los consumidores. Actualmente, los precios en refinería en Brasil se sitúan muy por debajo de las referencias internacionales, según datos del sector.
Desde el Ministerio de Finanzas se ha señalado que los subsidios no infringen las reglas fiscales, argumentando que el aumento de los precios del petróleo también impulsaron los ingresos públicos. Las medidas reflejan el intento del país de equilibrar la estabilidad económica y la asequibilidad energética en un contexto de incertidumbre global.