Seguridad operativa: el reto que marcará el futuro de las estaciones de servicio en América Latina

La industria de las estaciones de servicio en América Latina atraviesa un proceso de transformación impulsado por la digitalización, nuevas exigencias regulatorias, mayores estándares ambientales y la evolución de los hábitos de movilidad. Sin embargo, existe un elemento que debe mantenerse en el centro de esta transformación: la seguridad operativa.

© Gilbarco Veeder-Root

En una región que concentra alrededor de 80 mil estaciones de servicio, la operación cotidiana implica almacenar, controlar y despachar combustibles en entornos donde cualquier falla puede generar riesgos para trabajadores, clientes, instalaciones y comunidades. Por ello, la seguridad debe priorizarse no solo como una obligación regulatoria sino como un factor estratégico para la continuidad y competitividad del negocio.

Prevenir fugas, monitorear inventarios, reducir riesgos operativos, proteger a trabajadores y clientes y contar con información en tiempo real permite construir estaciones más resilientes y preparadas para responder a las exigencias de una industria energética en transformación. Aunque cada país cuenta con marcos regulatorios y requerimientos técnicos distintos, la tendencia regional apunta hacia estándares cada vez más exigentes.

En este contexto, contar con infraestructura diseñada bajo altos estándares internacionales y tecnologías capaces de anticipar riesgos resulta fundamental. Por ello, empresas como Gilbarco Veeder-Root, líder global en soluciones para la gestión y automatización de combustible en estaciones de servicio, flotas e infraestructura de carga eléctrica para empresas, acompañan a operadores de estaciones de servicio en América Latina con tecnologías orientadas a fortalecer operaciones más seguras, eficientes y confiables.

Seguridad desde el diseño

La prevención comienza desde el interior de los equipos. Los dispensadores de Gilbarco Veeder-Root incorporan una sofisticada arquitectura diseñada para operar de manera segura en ambientes donde existe presencia de combustibles y vapores inflamables. Componentes eléctricos y electrónicos, conexiones, sellos y cableado están desarrollados para minimizar riesgos de ignición y responder a las exigencias propias de este tipo de instalaciones. A ello, se suma el cumplimiento de certificaciones y estándares internacionales aplicables a los equipos, que permiten acreditar que sus componentes han sido sometidos a procesos de evaluación y pruebas de seguridad antes de entrar en operación.

En materia de monitoreo, las consolas de Veeder-Root cuentan con versiones y componentes desarrollados para operar bajo estándares internacionales de protección en atmósferas potencialmente explosivas, fortaleciendo la seguridad de los sistemas instalados en las estaciones. La combinación de diseño, ingeniería y certificaciones internacionales permite trasladar estándares globales de seguridad a las diferentes realidades operativas de América Latina.

© Gilbarco Veeder-Root

Detectar antes de que una fuga se convierta en una emergencia

Una fuga de combustible representa mucho más que la pérdida de producto; puede significar interrupciones operativas, sanciones económicas, daños a la infraestructura y riesgos para las personas y el medio ambiente. Tan solo cuatro litros de gasolina pueden contaminar hasta 2.8 millones de litros de agua, de acuerdo con datos de la ONU. Por ello, uno de los principales avances tecnológicos de la industria consiste en pasar de una estrategia reactiva a una operación preventiva, basada en monitoreo permanente y detección temprana.

Los sistemas de Gilbarco Veeder-Root permiten supervisar variables críticas de la infraestructura y detectar anomalías que pueden advertir problemas en la operación. Al integrar dispensadores con tecnologías de medición automática de tanques, como los sistemas ATG TLS, es posible monitorear inventarios, detectar presencia de agua y recibir alertas oportunas ante determinadas condiciones anormales.

Esta capacidad permite a los operadores contar con mayor información para actuar antes de que una anomalía se transforme en un incidente, protegiendo la continuidad del negocio y el entorno.

La seguridad también es digital

La transformación tecnológica de las estaciones de servicio está ampliando el concepto tradicional de seguridad. Una estación moderna integra dispensadores, sistemas de monitoreo, automatización, inventarios, pagos y plataformas digitales. Conforme aumenta esta conectividad, proteger la integridad de los sistemas y de la información se vuelve tan importante como proteger físicamente la infraestructura.

En el caso de México, la publicación del Anexo 30 del Diario Oficial de la Federación (2024), muestra que la ciberseguridad es un requisito obligatorio para las empresas que fabrican, producen, procesan, transportan, almacenan, distribuyen o comercializan cualquier tipo de hidrocarburo o petrolífero en México.

Por ello, las soluciones de Gilbarco Veeder-Root incorporan tecnologías orientadas a fortalecer la integridad de las operaciones tanto en México como en Latinoamérica, reduciendo posibilidades de manipulación no autorizada, además de facilitar una gestión más transparente y trazable.

Mantenimiento seguro para proteger a quienes mantienen la industria funcionando

La seguridad también debe considerar a los técnicos, operadores y personal encargado del mantenimiento. Los equipos de Gilbarco Veeder-Root contemplan principios de Salud, Seguridad y Medio Ambiente (HSE), así como protocolos para realizar intervenciones técnicas bajo condiciones controladas, incluyendo el aislamiento de fuentes de energía y la protección de las áreas de trabajo.

El mantenimiento preventivo también resulta fundamental para evitar fallas, extender la vida útil de los activos y reducir tiempos de inactividad. Es aquí donde la Inteligencia Artificial también juega un papel importante. De acuerdo con un análisis publicado en la Revista ONEXPO, la IA puede reducir entre 20 y 40% las pérdidas operativas y mejorar la eficiencia de la estación entre 15 y 25%; por ejemplo, el análisis mediante cámaras y sistemas de visión artificial puede ayudar a identificar fugas, mermas, robos, tiempos muertos y determinados patrones de circulación. En cuanto a la supervisión, las herramientas de la Inteligencia Artificial pueden contribuir a detectar entre 30% y 60% más pérdidas que con los métodos tradicionales.

Un estándar regional para una industria en transformación

América Latina no es un mercado homogéneo. México, Colombia, Perú, Argentina, Chile, Brasil y el resto de los países de la región tienen diferentes regulaciones, infraestructuras y grados de madurez tecnológica. Sin embargo, comparten un mismo desafío: modernizar sus estaciones de servicio sin comprometer la seguridad.

Una estación cada vez más conectada también enfrenta nuevos riesgos digitales, operativos y tecnológicos que requieren una visión mucho más integral y elevar sus estándares de prevención, monitoreo y control.

La inteligencia artificial, la analítica de datos, el mantenimiento predictivo y las cámaras inteligentes están cambiando la manera de proteger estos espacios. Pero la tecnología, por sí sola, no garantiza una estación más segura. El verdadero reto estará en integrar sistemas, proteger la información, fortalecer la infraestructura digital y mantener una operación preparada para responder tanto a una amenaza física como a una digital.

La estación de servicio del futuro será, necesariamente, una estación más inteligente. Y esa inteligencia deberá estar al servicio de algo que nunca cambiará: garantizar la protección de las personas, los activos y la continuidad de la operación.